domingo, 9 de septiembre de 2012

QUERIDO DIARIO (9/912):



     Tengo dudas sobre mi orientación sexual y mi género. Si bien hasta esta mañana me consideraba hombre heterosexual, hoy, al mediodía, a causa de las constantes burlas de Cristián Munita y Florentino Fuentes, me ha entrado la duda de, si en efecto soy o no lo que creo ser.
     Tal reconsideración ocurre luego de que Munita publicara que me vio besándome con mi actual novia. A su juicio ella es algo amachada, peluda, tosca y no debería tomarme por la cintura mientas me besa.        También critica que que sea yo quien le coloca los brazos sobre su cuello durante los profundos, apasionados e interminables besos de amigdalectomía bilateral que nos damos.
     Yo creo que, tanto Munita como Florentina me envidian. Es sabido que las mujeres chilenas duermen mientras los hombres cocinamos, lavamos la ropa y hacemos la limpieza semanal de la casa. Eso también me lo critican.
     No estoy de acuerdo conque las mujeres deban llevarse la peor de las faenas. Considero que ayudar en el hogar es un justo tributo a la señora ( o señorita, como la mía), que durante la semana se esfuerza en trabajar (horario de mall), vendiendo el stock promocional de la estación, con el único propósito de llevar a la casa las cervezas de su hombre, los condones y las deudas de sus tarjetas de crédito.
     ¿Qué de malo tiene que mi novia sea velluda y que se rasure con mis máquinas gillette? Yo las compro. Yo veo sus cañones al despertarme. Yo peino esa alfombra hirsuta por las noches, tres veces por semana.
     El modo en que me trata -como sureña que es- resulta a veces bastante rudo, pero no le importa a nadie. Muchas veces merezco que me trate así, por no hacer lo que ella amablemente me ordena. Nadie me manda a ir al gym con esas camisetas provocadoras y esos shorts extremadamente reveladores. A ella no le gusta.     Tampoco le gusta llegar a casa y encontrarse la cena fría. Me pega por fundadas razones.
     Lo que más me duele es que se refieran a mi novia como La Taran-Tula y que me griten "¡Mátala con el Taran-poto, awonao"!. Es algo que me duele mucho, casi hasta sangrar.
     Por eso me opongo rotundamente a la campaña de gobierno titulada "TORTILLERA LA QUE LE PEGA A UN HOMBRE". Encuentro que na que ver...

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